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Cocina saludable en la vida frenética: una ayuda indispensable para el día a día.

Cocina saludable en la vida frenética

Cocina saludable en la vida frenética: una ayuda indispensable para el día a día.

Vamos a adentrarnos en el ajetreo constante de nuestra vida actual y en cómo la organización de nuestras comidas puede beneficiarnos. Preparar menús y recetas saludables se vuelve más fácil cuando contamos con los utensilios de cocina adecuados.

Después de unos meses agotados y caóticos en mi vida, donde el estrés era el protagonista y los días pasaban sin que me diera cuenta, decidí tomar medidas para cuidar mi alimentación y hacer ejercicio de manera más estructurada. Aunque siempre había practicado deporte, lo hacía sin una rutina específica, simplemente haciendo ejercicios al azar según me apetecía. Además, mis comidas diarias no eran terribles, pero sabía que podrían mejorarse. Durante la semana, simplemente comía lo que había en la nevera sin mucha consideración. Mi pareja, Francisco, y yo nunca sentimos la necesidad de tener horarios estrictos ni comidas especialmente cuidadas.

En mi día a día, predominaba la inflamación estomacal y el malestar general debido a ella. Sé que muchas de vosotras os sentís identificadas con esto, experimentando lo mismo. Por eso quiero aportar mi granito de arena y hacer que reflexionéis, al igual que yo lo hice.

Después de esos meses frenéticos, decidí detenerme y analizar el ritmo caótico que llevaba. En ocasiones, olvidaba incluso qué había comido y me costaba recordarlo durante un buen rato.

La vida actual nos arrastra a toda velocidad, atrapados en la inercia de la rutina diaria. Me di cuenta de que no podía continuar así y de que necesitaba introducir cierto orden en algunos momentos del día, sobre todo para mejorar mi calidad de vida. Así que decidí contactar con Elena, entrenadora y nutricionista que me ha brindado una gran ayuda tanto física como mentalmente.Batido (1)

 

 

Hablando del ritmo frenético de vida y la organización de comidas para tener una comida saludable.

Debo confesar que lo más difícil es establecer un hábito alimentario semanal y evitar recurrir al frigorífico para preparar cualquier cosa de forma improvisada.

En casa, somos dos personas y solíamos estar desorganizados en cuanto a las comidas, sin mencionar las cenas, las cuales eran un auténtico caos.

Aunque nunca sentimos la necesidad de tener horarios o comidas especialmente cuidadas, llegó un momento en el que me di cuenta de que necesitaba cambiar mi estilo de vida, mejorar algunos aspectos y priorizarme a mí misma. Fue así como tomé la decisión de buscar ayuda profesional en el ámbito del deporte y la nutrición para mejorar mi cuerpo y mi mente.

 

Este paso de nutrición y deporte no es yo diga que es obligatorio para todas, ya que solo os cuento mi experiencia. Sin embargo, si te encuentras en la misma situación en la que yo estaba, te animo a reflexionar sobre cómo puedes mejorar tu vida de alguna manera. Encuentra algo que te brinde paz mental y estabilidad emocional y física.

Al menos, mereces tu momento.

En mi caso, estas horas van desde las cinco y media de la mañana hasta las ocho, momento en el que comienza mi ajetreada jornada laboral. Mi rutina diaria incluye una hora de ejercicio físico con ejercicios recomendados por mi entrenadora, así como disfrutar de pasear a Alma mi perrita, que me aporta mucha alegría y energía cada día. Además, me aseguro de tener todas las recetas saludables preparadas para toda la semana, listas en sus respectivos tuppers. Durante el fin de semana, trato de cuidarme, ya que mi cuerpo me lo pide de esa manera. Debo decir que mi nutrición no se basa en restricciones y que no sigo ninguna pauta súper estricta, estoy aprendiendo a comer bien y sano, con los nutrientes necesarios y que si me apetece algo, lo como sin problema. Y los fines de semana, disfruto de lo que me apetece sin preocuparme por los resultados, el peso, etc.

Cuando tuve que empezar a organizar desayunos, almuerzos, comidas, meriendas y cenas, sentí que mi cabeza iba a estallar. Al principio, fue un caos y, en muchos momentos, quise rendirme porque estaba perdiendo más tiempo que antes. Al no tener una dieta con recetas incluidas, dieta lo llamo por decirlo de alguna manera pero no me gusta nada esa palabra que suena a restricción y a pasar hambre y en este caso no es así, la organización de las compras y comidas fue catastrófica, pero al final esta libertad de preparar tus recetas me ha servido para organizarme mejor.

Así que, poco a poco, empecé a hacer una lista de la compra semanal con recetas planificadas de lunes a viernes. También comencé a preparar todo lo que pude los domingos, para que durante la semana solo tuviera que llegar a casa a las dos, coger mi tupper y ¡listo! Sin embargo, imagina el tiempo que invertía en cocinar los domingos: horas y horas, con todas las sartenes y ollas por medio, y luego, toca recoger y ordenar todo eso, además del resto de las tareas de casa, como lavadoras, etc. se que entendéis perfectamente el caos al que me refiero. Y claro, en lugar de aprovechar los domingos para descansar, estaba ocupada con todas estas cosas.

Un día, mientras leía los ingredientes del pan en el supermercado, me enfadé mucho al descubrir que muchos de ellos contenían trazas de pescado, cáscaras de frutos secos, y así sucesivamente. Me pregunté a mí misma ya mi Francisco: “¿Qué estamos comiendo realmente?”

No logro entenderlo, chicas, los alimentos que consumimos están llenos de todo menos del alimento que nos venden, si compras jamón de york en los ingredientes tienes 40% de jamón,  ¿y el resto? En este caso que os cuento lo tengo claro directa a la carnicería y compro el que tiene mínimo un 90%, pero como este caso los tenemos en muchos alimentos que consumimos diariamente.

Después del caso del pan fue cuando decidí comprar una panificadora. Al principio, pensé que no sería muy útil, ya que me llevaría más tiempo que simplemente coger el pan del supermercado. Dude si realmente valdría la pena. Sin embargo, la compré y me convencí de que el tiempo que requiere es mínimo, solo tienes que añadir los ingredientes que la receta indica y, una vez que lo has hecho varias veces, se vuelve rápido y fácil. Es cuestión de ingredientes y programación. Cuando regreso del trabajo, el pan está listo. Estoy encantada porque comemos el pan lo más saludable posible. A veces, incluso preparamos masas y las congelamos, añadiendo los ingredientes que consideramos más sanos. Además, también preparamos bizcochos por si nos apetece algo dulce, y quedan deliciosos o la gofrera que puedes preparar unos gofres buenísimos y muy sanos.

Gofres (1)

 

 

Esta fue la segunda compra después de la airfryer más tarde han venido más utensilios en los que solo añades ingredientes lo dejas cocinando y mientras cocinan tu aprovechas el tiempo.

Con la panificadora, el robot de cocina, el cocedor de huevos, la arrocera y la picadora para todas las verduras, estoy más que encantada, porque lo pones a funcionar con los ingredientes y listo solo tienes que esperar a que termine, aprovechando ese tiempo para recoger por la casa o simplemente para descansar y disfrutar de tus horas libres, y me diréis que son un montón de cacharros, si pero no os imagináis lo fácil que me están haciendo la vida.

 

Con la vida tan frenética que llevamos es normal sintiéndonos más que agobiada y lo peor es que al final tanto estrés termina por estallar, ¿a quien no le ha pasado? A si he decidido poco a poco hacer acopio de artículos que nos hagan en casa la vida más fácil para aprovechar mi tiempo y lo mejor de todo comer con ingredientes mucho más sanos, sin aditivos, ni tantos conservantes, ni tanta guarrería y perdonar la expresión que le añaden a los alimentos.

Así que como ya os he dicho si estáis en una situación descontrolada de estrés y agobio da un giro a tu vida por que eres lo más importante y unas horas para que tu te sientas mejor a la larga serán beneficiosas para tu bienestar. No debes permitir que el estrés y la presión dominen tu día a día, ya que eso puede tener graves consecuencias para tu salud física y mental. Es crucial que te tomes el tiempo necesario para cuidar de ti mismo y encontrar formas de manejar el estrés.

Recuerda que cuidar de ti misma no es egoísmo, es una necesidad. Si no te priorizas, será difícil que puedas cuidar y ayudar a los demás de manera efectiva. Tómate el tiempo necesario para descansar, relajarte y hacer actividades que disfrutes.

Establece límites saludables y aprende a decir “no” cuando sea necesario.

Mis pequeñas Warrior Spartan espero que os haya gustado y sobre todo que os haga pensar y os ayude a mejorar en caso de necesitarlo.

Un abrazo!!

 

 

 

 

 

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